Durante años, la exfoliación ha sido recomendada para la renovación de la piel. Sin embargo, estudios recientes indican que puede ser más perjudicial que beneficiosa. La dermatóloga Leisa Molinari explica que la exfoliación elimina no solo las células muertas, sino también una capa protectora esencial de la piel, dejándola indefensa y propensa a irritaciones y daños.
La piel percibe la exfoliación como una agresión, activando su sistema de defensa. Aunque inicialmente la piel puede verse suave y luminosa, estos efectos son temporales. Con el tiempo, la piel se vuelve más opaca, irritada y puede desarrollar granitos debido al esfuerzo de reconstruir su capa protectora. Molinari sostiene que la exfoliación no es necesaria en una piel sana con una rutina adecuada de limpieza, hidratación y protección solar.
La doctora Molinari advierte que exfoliarse y sentir la piel tirante o seca es una señal de daño. Recomienda evitar geles y limpiadores que produzcan esta sensación. La exfoliación debe ser indicada solo por un profesional médico, especialmente en casos de acné o pieles maduras, donde puede mejorar la penetración de tratamientos específicos.
Molinari enfatiza que, para tratar el acné, es mejor evitar productos astringentes y consultar a un dermatólogo para obtener un tratamiento adecuado. Alternativamente, los peelings químicos, realizados por profesionales, pueden ser beneficiosos al actuar en capas más profundas de la piel. Estos procedimientos controlados utilizan ácidos como glicólico, salicílico y mandélico.
En conclusión, Molinari recomienda acudir anualmente a un dermatólogo para recibir orientación personalizada y adecuada para cada tipo de piel. Consultar a profesionales idóneos es crucial para mantener la salud de la piel y evitar daños innecesarios.
En Argentina, aunque nueve de cada diez dermatólogos son mujeres, los hombres dominan los puestos de liderazgo. Leisa Molinari, dermatóloga y fundadora del Centro Médico de la Piel, destacó esta desigualdad en el Women Leadership Summit, organizado por El Cronista y la revista Apertura.
Leisa señaló que, de los últimos 13 presidentes de la Sociedad Argentina de Dermatología, nueve han sido hombres. Subrayó la necesidad de que las mujeres asuman roles de liderazgo, ya que los equipos diversos logran mejores resultados y crecimiento. Insistió en la importancia de que las mujeres reconozcan su capacidad para liderar y desafiar las normas establecidas, trabajando juntas para superar el techo de cristal y crear oportunidades para futuras generaciones.
Con la meta de democratizar el cuidado de la piel, Leisa lanzó una línea de productos dermatológicos y una marca de ropa con protección UV, haciendo el cuidado de la piel accesible en la vida cotidiana, no solo en el consultorio.
Además, enfatizó la importancia de equilibrar la vida profesional y personal. Formar equipos eficientes tanto en el hogar como en el trabajo es clave para gestionar todas las responsabilidades. Delegar tareas, según Leisa, no significa perder el control, sino permitir que otros crezcan y contribuyan al éxito colectivo.
En resumen, Leisa Molinari aboga por un cambio en la distribución de roles de liderazgo en dermatología y destaca la importancia de la diversidad en los equipos, la democratización del cuidado de la piel y el equilibrio entre la vida profesional y personal.
Leisa Molinari, dermatóloga especializada en cáncer de piel, se ha convertido en influencer para difundir un mensaje crucial: el sol puede ser un enemigo mortal. Destaca que el cáncer de piel está aumentando preocupantemente entre los jóvenes. Leisa, nacida en Santiago del Estero, es madre de tres hijos y casada con un cirujano infantil. Con años de formación en instituciones prestigiosas a nivel nacional e internacional, ha desarrollado una visión clara sobre la necesidad de educar a las personas sobre el cuidado de la piel.
Leisa, quien tiene cuatro hermanos mayores, decidió estudiar Dermatología influenciada por su padre y uno de sus hermanos, ambos oftalmólogos. Unió su pasión por la dermatología con la comunicación, usando las redes sociales para llegar a los jóvenes. A través de Instagram y con la ayuda de una especialista en branding, popularizó la frase «el sol te toma a vos».
En su Centro Médico de la Piel, Leisa implementa una política integral de cuidado, donde cada paciente recibe una revisión completa de la piel y control de lunares, independientemente del motivo de su consulta. Su objetivo es educar sobre la importancia de cuidar la piel como un órgano vital, y recalca que la estética no puede separarse de la salud.
Leisa cuenta que siempre sintió una vocación por la medicina, influenciada desde joven por su familia. Estudió en la Universidad Nacional de Córdoba y luego en Buenos Aires, donde encontró su lugar y se especializó en Dermatología. Su carrera la llevó a España, donde profundizó en oncología cutánea y cirugía dermatológica.
Hoy, Leisa combina su carrera con la maternidad gracias al apoyo de su esposo, Esteban. Juntos, han logrado equilibrar sus vidas profesionales y familiares. A través de sus redes sociales, Leisa educa sobre la importancia del uso de protector solar y el cuidado de la piel, inspirando a miles de seguidores.
El aumento de cáncer de piel en jóvenes es alarmante, y Leisa trabaja incansablemente para revertir esta tendencia. Su enfoque en la educación y prevención espera generar un cambio cultural hacia una mayor conciencia y cuidado de la piel.
En Argentina, a pesar de que las mujeres constituyen el 90% de los dermatólogos, enfrentan una significativa subrepresentación en los puestos de liderazgo dentro de esta especialidad médica. Esta disparidad fue destacada por Leisa Molinari, destacada dermatóloga y fundadora del Centro Médico de la Piel, durante su intervención en el Women Leadership Summit organizado por El Cronista y la revista Apertura.
Molinari resaltó que de los últimos 13 presidentes de la Sociedad Argentina de Dermatología, nueve han sido hombres, evidenciando una clara tendencia hacia la dominación masculina en roles directivos. En este contexto, subrayó la importancia de fomentar el liderazgo femenino en la dermatología y más allá, afirmando que «las mujeres tienen que ir a la conducción» y que los «equipos diversos traen mejores resultados y crecen más rápido debido a las diferentes perspectivas que aportan».
La dermatóloga también hizo hincapié en la necesidad de que las mujeres reconozcan y ejerzan su potencial para liderar y desafiar las normas establecidas, con el objetivo de romper el techo de cristal y abrir oportunidades para las futuras generaciones. Molinari se dedica no solo a su práctica médica sino también a iniciativas que democratizan el acceso al cuidado de la piel, como su línea de productos dermatológicos y una marca de ropa con protección UV, diseñadas para hacer el cuidado de la piel accesible no solo en el consultorio, sino en la vida cotidiana.
Además, destacó la importancia de encontrar un equilibrio entre la vida profesional y personal, y subrayó la importancia de formar equipos tanto en el hogar como en el lugar de trabajo. Molinari promueve la delegación como una estrategia para «permitir que otros crezcan y contribuyan al éxito colectivo», una práctica que ve como esencial para gestionar eficazmente las responsabilidades y fomentar un entorno colaborativo.
El cáncer de piel, identificado como el tipo más prevalente de cáncer por la Organización Mundial de la Salud, presenta más de 1,5 millones de casos diagnosticados anualmente a nivel mundial. La dermatóloga Leisa Molinari, especialista en esta enfermedad, enfatiza la importancia de la prevención y el diagnóstico precoz para combatir su creciente incidencia.
Factores como la exposición prolongada a los rayos solares constituyen el principal riesgo para el desarrollo del cáncer de piel. Molinari destaca prácticas preventivas cruciales como el uso regular de protector solar, la limitación de la exposición solar y los chequeos dermatológicos anuales. Estos exámenes permiten identificar lesiones tempranas y tratarlas eficazmente antes de que evolucionen a un cáncer invasivo.
El cáncer de piel se manifiesta principalmente en tres tipos: el carcinoma basocelular, el más común, que se origina en las células basales; el carcinoma espinocelular, que surge de las células queratinizantes y varía en agresividad; y el melanoma, el tipo más peligroso, que se desarrolla en los melanocitos y puede aparecer en áreas tanto expuestas como no expuestas al sol.
Además de la exposición a UV, factores genéticos también juegan un rol significativo, especialmente en el caso del melanoma, donde un historial familiar del mismo incrementa considerablemente el riesgo de desarrollo. Por otro lado, el carcinoma basocelular es predominantemente causado por la exposición solar.
Para la prevención, Molinari recomienda visitas anuales al dermatólogo. En pacientes de alto riesgo, como aquellos con numerosos lunares o antecedentes familiares de cáncer de piel, se emplea el Skin Map corporal total, una tecnología avanzada que utiliza inteligencia artificial para realizar seguimientos detallados.
El Centro Médico de la Piel, fundado por Molinari, utiliza esta tecnología para evaluar el campo de cancerización, un concepto que describe el área alrededor de un cáncer de piel con células potencialmente precancerosas. Este enfoque permite un tratamiento proactivo de lesiones precursoras, aumentando las tasas de supervivencia y reduciendo la incidencia de nuevos cánceres de piel.
Entre los tratamientos destacados en el centro se encuentra la cirugía micrográfica de Mohs, especialmente indicada para cánceres de piel de alto riesgo, y la terapia fotodinámica, que se aplica a células atípicas o tumorales para reducir la incidencia de queratosis actínica y otros cánceres de piel en pacientes con campos de cancerización.
Esta integración de prevención, tecnología avanzada y tratamientos especializados subraya el compromiso del centro en la lucha contra el cáncer de piel y en la mejora de la calidad de vida de los pacientes a través de la educación sobre protección solar y el uso de antioxidantes.