Dermatitis atópica: cómo reconocer los brotes, evitar desencadenantes y cuidar la piel

Dermatitis atópica: cómo reconocer los brotes, evitar desencadenantes y cuidar la piel

En esta nota publicada en Revista Mercado, la Dra. Leisa Molinari explica las principales características de la dermatitis atópica, una enfermedad inflamatoria crónica que altera la barrera cutánea y puede manifestarse con sequedad, irritación, enrojecimiento y picazón intensa.

La especialista destaca que sus efectos pueden ir mucho más allá de las lesiones visibles. La picazón persistente y las molestias asociadas a los brotes pueden afectar el descanso, la autoestima, los vínculos y distintas actividades de la vida cotidiana.

Principales desencadenantes de la dermatitis atópica

La nota también repasa algunos de los desencadenantes más frecuentes, como la sudoración excesiva, los baños prolongados con agua muy caliente, determinados jabones o productos irritantes, algunas telas, el clima seco y la exposición a alérgenos. Identificar estos factores es una parte fundamental del manejo de la enfermedad.

Cómo cuidar la piel y prevenir los brotes

En cuanto al cuidado diario, Leisa destaca la importancia de mantener una buena hidratación, utilizar productos suaves y, sobre todo, sostener los cuidados incluso cuando la piel mejora. Frente a brotes recurrentes o síntomas persistentes, la consulta dermatológica permite evaluar cada caso y definir un tratamiento personalizado.

Un abordaje que busca no solo mejorar las lesiones, sino también controlar la inflamación, reducir la frecuencia e intensidad de los brotes y mejorar la calidad de vida de quienes conviven con dermatitis atópica.

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Día Mundial del Cuidado de la Piel: hábitos que hoy protegen la salud de mañana

Día Mundial del Cuidado de la Piel: hábitos que hoy protegen la salud de mañana

En esta nota publicada en Revista Mercado, la Dra. Leisa Molinari comparte las claves para cuidar la piel desde una mirada preventiva, incorporando hábitos simples y sostenidos que contribuyan a proteger su salud a lo largo del tiempo.

Tres pilares para cuidar la piel

La especialista propone una rutina basada en tres pilares fundamentales: limpieza suave, hidratación diaria y fotoprotección durante los 365 días del año. Más que sumar una gran cantidad de productos, el foco está puesto en construir hábitos simples, constantes y adaptados a las necesidades de cada piel.

Fotoprotección: una herramienta fundamental

La nota también aborda las distintas formas de fotoprotección y explica el rol de la fotoprotección oral como complemento de las medidas tradicionales. Leisa destaca que esta estrategia no reemplaza al protector solar tópico, la ropa con filtro UV, el sombrero o la búsqueda de sombra, sino que puede sumarse como una herramienta adicional de cuidado.

Conocer la propia piel para prevenir

Además, pone el foco en la observación de la propia piel como parte de la prevención: conocer nuestros lunares, registrar cambios y consultar ante lesiones nuevas o persistentes. Para esto, repasa la regla ABCDE y destaca el valor del control dermatológico anual para favorecer la detección precoz.

La piel tiene memoria

Una mirada que invita a pensar el cuidado más allá de lo estético y a recordar que la piel tiene memoria: las decisiones que tomamos hoy también influyen en su salud futura.

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Leisa Molinari advierte que el invierno no justifica abandonar la rutina de cuidado

Leisa Molinari advierte que el invierno no justifica abandonar la rutina de cuidado

En esta nota publicada en Revista Mercado, Leisa Molinari explica cómo las bajas temperaturas, el aire seco y la calefacción pueden afectar la piel y por qué es importante adaptar la rutina de cuidado durante los meses de invierno.

Hidratación: uno de los pilares del cuidado invernal

La especialista destaca la hidratación como uno de los pilares del cuidado invernal, ya que el frío puede favorecer la sequedad, la sensibilidad, la descamación y las rojeces. Recomienda utilizar hidratantes de mayor densidad, aplicarlos después del baño y prestar especial atención a zonas como manos, labios, codos y rodillas, además de evitar el agua excesivamente caliente.

La importancia de la fotoprotección durante todo el año

Otro de los puntos centrales es la fotoprotección durante todo el año. Leisa explica que la radiación UVA continúa presente durante el invierno, incluso en días nublados, y puede atravesar los vidrios, por lo que el protector solar sigue siendo un paso fundamental de la rutina diaria.

Activos y tratamientos durante el invierno

La nota también aborda los activos que pueden incorporarse durante esta temporada, como la vitamina C y el ácido hialurónico, y destaca que el invierno puede ser un momento adecuado para evaluar determinados tratamientos dermatológicos, siempre con indicación y seguimiento profesional.

Una rutina adaptada a cada necesidad

Una guía para entender qué necesita la piel durante los meses fríos y sostener una rutina simple, constante y adaptada a cada necesidad.

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